
La renta vitalicia es un producto dirigido a personas mayores de 75 años, a través del cual éstas pueden obtener una renta mensual mediante la cesión de la nuda propiedad de una vivienda (es decir, conservando el derecho al uso y disfrute de la misma).
La cuantía de la renta vitalicia oscila en función del valor de la vivienda, el sexo y la edad del solicitante. De haber más de un titular, se calcula en función de la persona con mayor expectativa de vida.
FLEXIBILIDAD:
La renta vitalicia permite adaptarse a un período limitado o a toda la vida, o percibir una aportación extraordinaria inicial. Además, si en un momento dado la persona mayor decide renunciar al usufructo de la casa, la renta se incrementa de forma automática.
SEGURIDAD:
La operación se firma ante notario. Y en la escritura, mediante una cláusula de condición resolutoria, se garantiza que la persona mayor recuperará la plena propiedad de su vivienda en caso de que deje de percibir las rentas mensuales.
AHORRO:
Usted no desembolsa ninguna cantidad por la tramitación de la operación. Además, deja de pagar el IBI, el seguro de continente y las derramas extraordinarias de la Comunidad de propietarios. Y si tiene más de 70 años, el 92% de las cantidades percibidas a través de la renta vitalicia están exentas de tributación en IRPF.
Ejemplos de rentas vitalicias permaneciendo en casa:
Solicítenos un estudio gratuito:





